Me gusta saltarme las normas, hacer lo contrario de lo que me aconsejan, tirarme de cabeza, acelerar a fondo. Lo lógico me aburre, lo perfecto me agobia, las ataduras me oprimen y lo rutinario me cansa... Soy impredecible .Conmigo nunca faltan los mejores momentos, tampoco los peores. Así soy y si no te gusta no me importa.

domingo, 26 de mayo de 2013

¿Llorar o reír?

A veces pienso que es mejor llorar que reír. Hay muchas maneras de llorar, pocas de reír. Reír de verdad, reír falsamente. Reír porque de verdad quieres reír. Reír para ocultar tus sentimientos. Sé que reír es una sensación maravillosa, pero cuando lo que quieres es llorar, cuando lo que quieres es gritar, puedes reír, claro. Reír para luego sentirte aún peor. Pero cuando te sientes mal y dejas caer tus lágrimas, cuando te desahogas, tienes el valor de mirar desde otro punto de vista. Entonces, una pequeñísima sonrisa aparece en tu boca. Sí, pequeña... pero sincera. Poco a poco, al ir soltando todas las lágrimas que inundan tus ojos, vas sintiéndote mejor. ¡Dios! Cada vez mejor. Y sientes que puedes reír. Ahora te resulta fácil esbozar una sonrisa. Ríes, ríes... hasta que lloras de la risa. Ahora pienso que, después de mucho tiempo sin llorar porque creía que lo importante era sonreír, que a veces, para sonreír, no siempre hay que coger por el camino de la felicidad. A veces, hay que sufrir aunque solo sea un poco, para alcanzar una verdadera risa triunfal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario